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martes, 30 de mayo de 2017

NOVELA: CÁSCARA DE NUEZ de Ian McEwan

Anagrama
244 páginas
También disponible en ebook.

Ian McEwan es posiblemente el más coherente en el equipo de escritores ingleses que comenzó a destacar hace unas décadas y que Anagrama incorporó rápidamente en su catálogo, Barnes, Kureishi, Amis, Swift.... Creo que McEwan es el único al que no le reconozco una obra que no me haya despertado algún interés, y a cambio, me ha dejado obras tan potentes como Solar, Expiación o Sábado, y dilemas morales tan complejos e inteligentes como La Ley del Menor.
Por supuesto, él también tiene derecho a jugar.
Y ni siquiera cuando juega pierde el nivel de ser Ian Mc Ewan.
Cáscara de Nuez me parece un juego.
Pero un juego de este autor está por encima de muchas novelas pretendidamente serias de otros.
Trudy y Claude, una pareja adultera, ella embarazada de su marido, hermano de su amante, y el plan de un asesinato.
¿ Nos suena?¿ Gertrudis y Claudio nos sonarían más?.
Lo que convierte esta sórdida historia negra en una algo irreal mezcla entre una comedia y una elucubración, es  que la historia está narrada desde el feto y su percepción de lo que está ocurriendo en el exterior.
Así, esta especie de Hamlet no nato, nos va guiando por los recodos y los sentimientos de un conflicto universal de codicia, celos y lujuria. Con una visión confundida en la parcialidad de la percepción y en el descubrimiento de lo desconcertante de su propia sensibilidad.
He leído alguna crítica capaz de profundizar en la propuesta.
A mi, ya lo he dicho, me parece un juego, logrado y divertido; una propuesta ingeniosa y muy bien resuelta. No sé si una obra menor, pero en cualquier caso una obra muy válida y apreciable.
Lo dicho, Ian McEwan.

Público

lunes, 29 de mayo de 2017

SERIE TV: TABOO de Steven Knight

UK. 2017.
Directores.-
Steven Knight. Kristofer Nyholm. Anders Engstron
Intérpretes.-
Tom Hardy. Oona Chaplin. Leo Bill. David Hayman. Michael Kelly. Jonathan Pryce. Stephen Graham. franka Potente. Jessie Buckley. Edward Hogg. John Pettifer. James Greaves. Jefferson Hall
Duración.-
8 capítulos
59 minutos c.u.

Hay tres aspectos importantes que han cambiado la percepción de las series de televisión :
1.- En primer lugar la calidad de la producción. Ya no funcionan como productos televisivos con menor exigencia que el cine, sino todo lo contrario.
2.- En segundo lugar, el visionado. Ya no hace falta esperar semana a semana a que llegue el capítulo correspondiente. Uno puede pegarse un atracón en dos días sin ningún problema. Esto cambia también la percepción.
3.- Por último, la existencia de temporadas. Cualquier serie que se precie y que tenga cierto éxito, cuenta con que podrá continuar. Esto está creando en los guionistas cierta sustracción de información, supongo que con vistas a desarrollos futuros.
Taboo parte de una historia muy atractiva:
1814, Londres A la muerte de su padre, un hombre al que todos daban por muerto, regresa tras diez años perdido en África. Se ha convertido en algo muy parecido a un salvaje, tal y como atestiguan sus tatuajes, su asociabilidad y unos poderes que nunca terminan de estar claros. Ligado a un pasado oscuro, parece haber vuelto para cerrar heridas, abrir venganzas y recuperar el amor.
A partir de ahí se desarrolla una compleja trama en la que la Corona de Inglaterra, la Compañía de las Indias y los Estados Unidos de América se entrelazan en una maraña creada por el protagonista alrededor de un pequeño territorio heredado en el confín del mundo.
Mientras tanto la sociedad británica, asume con miedo, y vértigo, esa figura a la que identifican con el mismísimo demonio. Una prueba de la hipocresía de una civilización que, contando con posesiones en todo el globo, se desestabilizaba cuando alguien procedente del exterior pretendía incorporarse a su sal sin atenerse a sus costumbres.
Taboo tiene muchas cosas buenas para que uno se enganche.
En primer lugar una producción fastuosa, que si bien puede pecar en momentos de oscura, recrear a la perfección esa metrópolis sumida en la miseria. También una realización capaz de equilibrarse entre lo onírico y lo físico.
Tiene clima, esa negritud que la vincula al gótico inglés, a la estética externa  interna de Dickens y a las historias  que tan bien escribieron narradores como Wilkie Collins.
Es además muy eficaz en su narrativa, nos atrapa aunque en ocasiones no sea difícil perderse ligeramente. Dosifica muy bien los hechos, la tensión, y consigue crearla de manera continuada.
De todas maneras, echo de menos en Taboo mucha información, muchas explicaciones que serían mínimamente necesarias. El hecho de que muchas de las escenas que se han utilizado para promocionar la serie no estén finalmente en esta temporada, me lleva a pensar en lo que comentaba en el punto tres de la introducción.
Por otro lado, he escrito, conscientemente, que es eficaz. esto es, nos atrapa, pero una vez que concluye, son muchas las preguntas que nos surgen sobre la credibilidad de la trama.
Por decirlo de alguna manera, Taboo me parece sólo un entretenimiento de gran calidad visual pero si hay segunda temporada no dudaré en verla.

Público

domingo, 28 de mayo de 2017

SERIE TV: THE CROWN de Peter Morgan

Netflix
Creador.- Peter Morgan.
Directores.-
Stephen Daldry. Phillip Martin. Julian Jarrold. Benjamin Caron.
Intérpretes.-
Claire Foy. Matt Smith. Vanessa Kirby. Ellen Atkins. Jeremy Northan. Victoria Hamilton. Ben Miles. Greg Wise. Jared Harris. John Lithgow. Harriet Walter. Alex Jennings. Lia Williams
Duración.-
10 episodios
56 minutos c.u.

Cualquier serie, película o novela histórica que se centre en personajes y acontecimientos aun vivos, cuenta con la dificultad añadida de tener que competir con la versión personal que cada uno tenemos de ello, así como con la realidad aun vigente.
También es difícil comprometerse sin caer en el juicio.
Cuando el tema central es una de las instituciones más conocidas del mundo y más valoradas por mucha gente, especialmente en su país, la dificultad se multiplica.
No es fácil adoptar un equilibrio entre posiciones que serán sin duda criticables. Desde la zalamería al ataque ideológico, desde el intento de comprender a la elucubración íntima.
Pues bien, The Crown se atreve nada menos que con la monarquía inglesa, con la Reina Isabel, Felipe de Edimburgo, la Princesa Margarita.... personajes de todos conocidos aunque casi siempre desde la distancia.
Películas como The Queen, habían hecho ya un acercamiento, pero desde un hecho muy concreto. La visión de The Crown es mucho más amplia, y su objetivo es llegar a la Institución desde la intimidad de sus personajes.
Cada uno de los diez capítulos que la componen, tiene un epicentro concreto, ya sea de carácter político, ya de carácter humano, en todos hay pequeñas referencias al pasado que nos ayudan situarnos, pero sobre todo, hay un desarrollo evolutivo de los seres humanos que estaban detrás de las más o menos icónicas figuras.
Lo hace sin miedo. Con una sinceridad que hasta ahora desconocíamos en este ámbito. No es pudorosa a la hora de hablar de temas tan delicados como las dificultades de aceptar el perfil público o de la escasa formación que recibían los miembros de la Familia Real.
Y lo cierto es que, desde la ausencia de dramatismo innecesarios o de efectismo de prensa rosa, consigue un retrato amplio, coherente, complejo. Un retrato que tampoco se edulcora en aras a la empatía, sino un retrato veraz y creíble.
Para alguien que, como es mi caso, no se considera monárquico, es también una forma de percibir el valor de la institución, su significado y su, me cuesta decirlo, necesidad en algunos casos.
The Crown es una serie estupendamente escrita.
También excelentemente realizada.
Se ha repetido hasta la saciedad la siempre correcta producción de las series inglesas, hasta el punto de haberse convertido en un tópico. Pues bien, The Crown está en esa línea, máxime cuando utiliza escenarios reales.
A ello hay que añadir un nivel interpretativo tan elevado como es habitual allí, especialmente destacable la para mi desconocida Claire Foy que compone, capítulo tras capítulo, el personaje de una mujer que, poco a poco , desde un estado en el que siempre existía un punto de desconcierto, aprendió la necesidad de crear el carisma desde la contención y el rigor.
The Crown se desarrolla con elegancia, en un ritmo pausado, tranquilo, donde las corrientes internas, duras en muchas ocasiones, no necesitan subrayarse.
Es un producto de magnífica factura pero también, y sobre todo, una excelente crónica para entender una parte importante de la historia de Europa, de uno de los países más relevantes del continente y de su principal institución, atreviéndose a resaltar que detrás de todo ello, siempre ha habido seres humanos.

Público

sábado, 27 de mayo de 2017

NOVELA: EL GRAN IMAGINADOR de Juan Jacinto Muñoz Rengel

Plaza & Jamés
480 páginas
También disponible en ebook.

El título de esta novela es , sobre el papel, una descripción de su protagonista, un joven griego que en el siglo XVI nace con un destino tan plural que parece acaparar gran parte de los territorios y aventuras de la literatura universal.
Personalmente creo que El Gran Imaginador es, verdaderamente, el autor de estas casi quinientas páginas, un hombre capaz de utilizar las palabras para crear una masa flexible, una especie de arcilla alquímica que nos permitirá viajar con alas de sueño a los años en que la sorpresa era algo que se escondía en cada libro.
Está claro que Muñoz Rengel es un hombre que fue un niño que leyó mucho y desde muy pequeño, también posiblemente disfrutase de otras formas de que nos cuenten historias, como el cine.
Lo imagino como un niño de Sesión de Tarde, expresión que ya he usado anteriormente y que se refiere a aquellos que nos hemos criado dejándonos invadir por piratas, cuatreros, indios, vampiros o cualquier cosa que asomase a la pantalla.
Vamos a ver, para  hacernos una idea, en la novela que nos ocupa asistimos a:
La Batalla de Lepanto, convirtiendo a Miguel de Cervantes en un personaje relevante del libro.
Un monasterio perdido falsificador de reliquias.
Estambul en su época dorada.
El primer vuelo de un ser humano.
Una invasión extraterrestre propia de H.G. Wells.
El nacimiento de la leyenda de los vampiros.
La Condesa Sangrienta.
El rabino de Praga y el Golem.
Y algunos más que seguro me olvido.
Lo fabuloso del autor es que consiga una extravagancia que une todos esos elementos sin que se noten las costuras y trasladándonos de nuevo a nuestros años de sorpresa, de gozosa lectura.
Lo difícil, el hecho de que, como cualquier acumulación, puede haber momentos de exceso, es difícil mantener el mismo nivel en todos los tramos , y un final algo veloz.
De todos modos, El Gran Imaginador es, además de un buen libro, un libro generoso, que estoy seguro, responde a la vocación de un lector voraz para compartir los placeres que le proporciona la palabra escrita.

Público

jueves, 25 de mayo de 2017

CINE: ALIEN COVENANT de Ridley Scott

USA 2017
Michael Fassbender. James Franco. Katherine Waterston. Billy Cudrup. Danny MacBride. Carmen Ejogo. Amy Seimetz. Demian Bichir. Nathaniel Dean. Tess Haubrich. Callie Hernández. Alexander England.

Alien El Octavo Pasajero sin duda marcó un hito en el cine de terror.
Tuvo tres secuelas, muy diferentes, firmadas por tres directores importantes ( no tanto entonces ), Cameron, Fincher y Jeunet.
Las tres eran diferentes y las tres tenían su espacio Puede preferirse una u otra pero a ninguna se le puede negar su personalidad.
Hace unos años, Ridley Scott decidió recuperar la franquicia con una cinta , Prometheus en la que, a modo de precuela, prometía llegar al origen del monstruo.
Atractiva en su inicio ( derivada nada menos que a la búsqueda del Creador del Universo ), terminaba siendo confusa y demostrando que tal vez filosofía y acción no terminaban de casar bien.
Ahora nos ofrece la continuación de aquella.
Posiblemente haya que considerar que esta es una de esas obras que tiene que luchar con las altas expectativas que genera, pero en cualquier caso, no está a ala altura.
El planteamiento inicial, empieza a ser ya conocido: nave de colonos perdida en el espacio, recala en un planeta que resulta ser una trampa mortal. A partir de ahí, lo único que esperamos es cuando y donde aparecerá el monstruo, y cuanto tardará en terminar con toda la tripulación.
Uno de los problemas en este caso, aparte de un guión carente de sorpresas y de la casi absoluta oscuridad que lo envuelve todo y que convierte la visión de la cinta en un fatigoso ejercicio de adivinación, es la falta de entidad de los personajes que parecen una colección de actores de serie B. En concreto, la muchacha del poster, que al parecer pretende ser heredera de la colección de mujeres fuertes que inauguró la Teniente Ripley, suena a broma.
Sólo Michael Fassbender tiene peso, actor y personaje. Pero su posición de búsqueda, relación con el mal y traición, no está bien escrita ni contada, cuando podía haber sido un núcleo interesante.
Las escenas de acción están bien filmadas pero son pocas y ya no sorprenden.
No hay nada nuevo aquí. Si bien el pequeño prólogo parece que va a conectarla con las ambiciones metafísicas de su inmediato precedente, el desarrollo se queda en una peli de paso, ni siquiera muy entretenida.
El final abierto hace pensar en que habrá más. Tal vez sea el momento de que Scott vuelva a dejar su criatura en otras manos.

Público

miércoles, 24 de mayo de 2017

CINE: YOUR NAME de Makoto Shinkai

Japón 2016
Animación

Creo que fue El Viaje de Chihiro la película que marco realmente el punto de inflexión:
A partir de esa extraña y magnética historia, quedo claro que el cine que hacían los herederos de Heidi, distaba mucho de ser un cine infantil, por mucho que frecuentemente algunos de sus protagonistas fuesen niños o adolescentes.
Yo personalmente disfruto horrores con la delicadeza del trazo, la humanización no hiperrealista de sus personajes, frente a unos escenarios recreados con un verismo sorprendente, sobre todo con su tratamiento del color, en definitiva con su capacidad para crear belleza. Ponyo, Toroto, .... comestibles peluches con alma que nos roban el corazón.
Pues bien, asumiendo que voy bien dispuesto, lo cierto es que salgo de Your Name sorprendido, enamorado, rendido.
En primer lugar, si hablaba antes de belleza, creo que es una palabra que se queda corta para describir la catarata visual que nos regala, paisajes abiertos, la ciudad de Tokyo, tierras devastadas.... todos están llenos de detalles en un trazo ligero pero firme y con una capacidad alquímica para generar colores, tonos e incluso texturas. Lo que alcanzan estos creadores es magia.
Pero no es esto lo que más me sorprende.
Creo que lo más maravilloso de esta película es el guión.
La historia, que finalmente se conforma como una singular y creativa fábula fantástica de amor, alrededor de la idea de los pliegues del tiempo, comienza casi como una comedia juvenil. A partir de ahí, transita por diversas vías, sorprendiéndonos en cada recodo. Y lo más difícil es que algo en apariencia complejo, se cuenta con una narrativa clara y perfectamente comprensible, y se cierra a la perfección.
Es una historia romántica efervescente.
Es una juguetona y lúcida historia de ciencia ficción.
Your Name divierte, emociona ( que difícil y que maravilloso que unos dibujos sean capaces de emocionar ), nos mantiene en tensión.... Es una joya con escenas inolvidables, como, por poner sólo un ejemplo, el cruce en el puente bajo la lluvia.
Está claro que mi entusiasmo es absoluto ( sí, creo que ha quedado claro ).
Pero, de verdad, esta obra maestra lo merece.
Que gozada para los sentidos, pero también para la inteligencia¿.

Público

domingo, 21 de mayo de 2017

CINE: PERSONAL SHOPPER de Olivier Assayas

Francia 2016
Kristen Stewart

Las películas de Olivier Assayas no pueden analizarse por partes.
Desde la irrepetible Viaje a Sils Maria, comprendí que el caudal de sentimientos y sensaciones que generan sus historias y su forma de narrarlas, hay que percibirlas como una experiencia , como un regalo, dejándoles el espacio y el tiempo que el director se toma para contarlas, siempre sin prisa. ( me encantan sus epílogos, esos finales a los que dedica todo menos prisa ).
Diferentes pero con rasgos comunes, todas ellas transmiten elegancia y una mirada serena, así como el uso perfecto de la música, muy limitado siempre a lo necesario.
Supongo que no es muy adecuado hacer un comentario como este sin explicarlo , puede resultar pedante, pero no sé porqué, a mi Assayas me parece la mirada contemporánea, esa que parece que hemos perdido eliminándole la reflexión necesaria en aras de la acción. Pero una mirada contemporánea de carácter clásico ( creo que lo he complicado más todavía, pedante no, lo siguiente... ).
También comparten  sus películas la subversión de los géneros pero sin la violencia del rupturismo ( en el cine de Assayas nunca hay violencia y cuando, como en Personal Shopper, tiene que aparecer, lo hace en la distancia ).
En Las horas del día era el melodrama familiar. En Viaje a Sils Maria, la decadencia de una estrella frente a la llegada de la juventud. Ahora en Personal Shopper nada menos que el cine de fantasmas.
Todo comienza en una vieja mansión, referentes habituales como una noche a la búsqueda de una presencia. A partir de ahí, vamos conociendo la peripecia de su protagonista, muchacha enclavada en lo mundano de un trabajo absurdo y con características de médium, a la búsqueda de una señal de su hermano fallecido. Lo más espiritual y lo más material en contraste.
Al margen del uso inteligente de las nuevas tecnologías y que con ello se contribuya a que toda la cinta tenga un extraño tono metálico, Assayas no podía ser convencional, por mucho que sí utilice elementos habituales del género como la casona ya citada o la aparición del espíritu.
De ahí que desarrollo su historia de fantasmas en unos escenarios donde nadie parece tener demasiado cuerpo, incluso la jefa de la protagonista es poco más que una presencia cruel y caprichosa que parece situada más allá del universo.
En esta inteligente y atractiva trama, cruza realmente un único personaje, el que crea Kristen Stewart a quien el director había otorgado ya su mejor papel en su cinta anterior con Juliette Binoche. su mirada resume el desconcierto y la duda, que puede ser la del ser humano contemporáneo ante la comprobación de que las cosas no han cambiado tanto, que el mundo sigue siendo un lugar inaprensible que esconde realidades que tal vez nunca alcancemos a conocer.
Pero Assayas nos ayuda a sentirla.
Y nos invita, como siempre, a abrir los ojos.

Público

viernes, 19 de mayo de 2017

CINE: DÉJAME SALIR de Jordan Peele

USA 2017
Daniel Kaluuya. Bradley Whitford. Allison Williams. Catherine Keener. Betty Gabriel. Caleb Landry Jones. Lyle Brocato. Ashley LeConte Campbell. Marcus Henderson. LilRel Howery. Gary Wayne Loper. Jeronimo Spinx. Rutherford Cravens.

Todos los años por estas fechas, nos llegan algunas películas que , enmarcadas en una especie de serie B cuidada, sorprenden a la crítica y, sobre todo, alcanzan éxito de público.
Generalmente se enmarcan en el género de terror, que salpican con gotas de humor para distanciarlas de sus referentes clásicos.
Déjame salir es perfecta para esta definición.
Generalmente su éxito de basa en la sorpresa se su planteamiento, pero también se exige rigor profesional en su realización visual y, sobre todo, en su desarrollo narrativo: a fin de cuentas son películas a las que se exigen que cumplan con los objetivos más primarios del cine, crear fuertes sensaciones y entretener.
Todas las críticas de la cinta de Jordan Peele se inician recordando el parecido entre su punto de partida y el de Adivina quien viene esta noche. De hecho podríamos pensar en una adaptación moderna del género si no fuese porque una secuencia inicial se ha encargado de prepararnos para algo diferente.
La premisa del planteamiento novedoso se cumple.
La del desarrollo dramático se cumple con creces.
En muchas de las secuencias de su narrativa no nos extrañaría ver la mano de Hitchcock . Capaces de generar una inquietud en crecimiento, van avanzando sin desvelarnos hasta el final las verdaderas claves de lo que sucede.
Sí es cierto que el tema en el que se sustenta ( inteligentemente ) es el racismo. También lo es que podría hacerse una lectura social de la historia, como una parábola sobre lo que se esconde bajo lo políticamente correcto en un país que parece no haber superado aun sus fobias. De hecho, uno de los aspectos más desconcertantes en su verosimilitud y su choque, son las apreciaciones de los blancos sobre el invitado negro, hasta el punto de convertir este desconcierto en extraña fuente de humor. De todas maneras, yo creo que es necesario poner la dimensión crítica en su justa medida frente a la vocación de entretenimiento.
Es en el último tramo donde, aunque está muy conseguido y encaja a la perfección, me siento menos satisfecho.
Puede ser por un lado, porque la película se movía hasta entonces en un grado de verosimilitud que era lo que la convertía en realmente inquietante.
O tal vez, que he disfrutado tanto en esa inquietud, que conocer la verdad ponía fin a una agradable sensación.
En cualquier caso, Déjame salir no deja de ser por ello una de esas sorpresas que citaba al principio, una muy buena muestra de cine de género, de cine de palomitas de calidad.

Público

lunes, 15 de mayo de 2017

TEATRO: LA TERNURA de Alfredo Sanzol

Dirección.- Alfredo Sanzol
Intérpretes.-
Paco Deniz. Elena González. Natalia Hernández. Javier Lara. Juan Antonio Lumbreras. Eva Trancón

¿ Se puede hacer un Shakespeare sin Shakespeare? ¿ se puede jugar con lo aparentemente sagrado? ¿ existe un límite para el respeto?.
Parece que sí , que el teatro es diversión, que nadie lo entendía tan bien como el genio inglés y que, si hay admiración, habrá siempre respeto.
Estas son algunas de las lecciones que Sanzol nos enseña en esta pieza.
Pero vayamos al principio.
El pasado año se puso en marcha en el Teatro de la Abadía un proyecto denominado Teatro de la Ciudad en el que dos o más directores investigaban sobre un género dramático y lo acercaban a nuestros días.
El primer empeño fue la tragedia clásica, que dio muy buenos resultados.
El segundo, este año, la comedia. Y nadie más importante en el origen de la comedia que William Shakespeare. Él sirve de inspiración en esta comedia isabelina escrita en el siglo XXI que, sin ser ninguna de las suyas bebe de muchas de ellas.
Hay una reina con dos hijas y poderes mágicos. Una "Pròspero" que, de viaje por mar, rumbo a entregar a sus vástagas en matrimonio, decide desencadenar una tormenta para atracar en una isla, donde vivirán siempre alejadas de los hombres, a quienes odia.
Con lo que no cuenta es con que, en ese paraje inhóspito, vivan tres pastores que aborrecen al género femenino con la misma saña que ella dedica al masculino.
A partir de ahí, la farsa se sucede plagada de equívocos, cambio de sexo, amores confusos, referencias a gemelos, e incluso un humo mágico que hace enamorarse de la primera persona que uno se encuentra al despertar ¿nos suena?.
Como he dicho antes, La ternura bebe de muchas obras del bardo inglés ( que juguetonamente va citando durante su desarrollo ), pero las utiliza para crear una pieza nueva, quizás con una visión más contemporánea pero sin anacronismos, utilizando un lenguaje que hubiese sido perfecto entonces.
El resultado es, en lo que al texto se refiere, tan bueno como lo son habitualmente los textos de Sanzol, quien una vez más nos sorprende: acostumbrados a su rabiosa actualidad de cronista, no esperaba yo lo bien que se refleja su maestría en esta perfecta delicia.
Y en lo que se refiere al montaje, el resultado es hilarante, divertidísimo, vital, lucido e inteligente.
En un decorado simple pero muy útil, con una excelente iluminación y los necesarios apuntes musicales, los seis actores que componen el reparto se convierten en cómplices, sin duda divirtiéndose tanto como nos divierten a nosotros.
Sólo un apunte relativamente negativo:
En el previo, puede gozarse de las pequeñas intervenciones de un actor que , en el exterior, ameniza la espera, regalando su último número una vez dentro del teatro. La ternura es de las pocas experiencias que , dentro de un teatro adulto e inteligente, puede compartirse en familia, algo gozoso para quienes amamos el teatro. Que esa última intervención dentro de la sala, sea un chiste totalmente escatológico ( y malo ), está de más.
Al margen de esa pequeña mácula, decir que La ternura es uno de los espectáculos teatrales que nos ha dado este año la temporada con el que se lo pueden pasar mejor. Sin dudarlo.

Público

sábado, 13 de mayo de 2017

NOVELA: EL ÁNGEL de Sandrone Dazieri

Alfaguara
500 páginas
También disponible en ebook.

No se muy bien que es lo que me llevó, hace varios años, a descubrir a Sandrone Dazieri en No está solo, su anterior thriller.
Puede ser que alguna buena crítica en algún cultural, se sumase a cierta solidaridad mediterránea frente a la invasión nórdica que parece estar sufriendo la novela negra.
El caso es que Italia, en la situación actual, producía cierto exotismo.
Lo leí. Me fascinó. Lo recomendé..... y lo cierto es que no tengo la sensación de que nadie me hay hecho mucho caso. No sólo eso, sino que no recuerdo haber visto reverenciados libro y/o autor en reseñas del género.
Gran error.
No está solo era un thriller que se iniciaba en el secuestro de un niño, pero era mucho más, novela negra a lo grande, de las que amplía su capacidad de influencia hasta quedar no demasiado lejos de las teorías de la conspiración.
En el centro de la trama, la comisaría Colomba, un personaje que puede remitir a los habituales en el género, y Dante Torres, un se absolutamente singular, juez y parte e una trama que se desenredaba produciendo sorpresas en cada giro.
Es obvio: me abalancé sobre El Ángel en cuanto me enteré de que se había publicado, y no me decepcionó.
En primer lugar, Dazieri conserva a sus personajes principales y también sus virtudes de la anterior entrega:
Su impactante capacidad de crear imágenes. Sólo el inicio en el tren es ya un magnífico ejemplo.
Su pericia al dibujar a sus personajes, sean los principales ya citados o cualquier secundario en apariencia menos relevante.
El manejo absoluto de una trama de gran complejidad y no por ello difícil de seguir o poco creíble, sino todo lo contrario.
Por último, hay cierta grandeza en sus referencias que convierte a sus criaturas en seres casi mitológicos, algo muy potente cuando se trata de dar entidad al lado oscuro.
El Ángel es una excelente intriga que, igual que ocurría con su novela previa, va creciendo poco a poco en dimensión, y enredándose entre posibilidades alucinatorias.
Pero hay algo más:
A medida que vamos avanzando, tengo la sensación de que nos vamos acercando cada vez más a No esta solo, hasta que finalmente, esta se descubre como parte de un conjunto. Las dos están perfectamente integradas y las dos precisan de una conclusión que espero no tarde en llegar.
Es difícil, casi imposible, no sentirse enganchado en esta trama
De todas maneras no suelen gustarme las propuestas literarias que , bajo el formato serial, nos hacen esperar al siguiente capítulo.
Bien, da igual lo que me guste o lo que no me guste. No queda otro remedio, Esperar.

Público

martes, 9 de mayo de 2017

TEATRO: EN LA ORILLA de Rafael Chirbes

Versión.- Adolfo Fernández . Ángel Solo
Director.- Adolfo Fernández.
Intérpretes.-
Cesar Sarachu. Marcial Álvarez. Rafael Calatayud. Sonia Almarcha. Angel Solo. Coima Valdés. Adolfo Fernández.

Hay novelas que nos parecen totalmente inadaptables al cine. Afrontarlas parece en ocasiones valentía y en otras simple osadía. Ninguna de ambas condiciones garantiza el éxito.
Las obras de Chirbes entran en esta categoría.
Sin embargo tanto Crematorio ( serie de tv ), como esta En la orilla, han sido objeto del deseo.
En el caso de Crematorio, lo que parecía ser una traición a la caligrafía narrativa intimista del escritor, conseguía trasladar su espíritu y su crítica.
En la orilla intenta una mezcla de ambas cosas. Hay que decir que no me parece del todo conseguida pero personalmente me sorprende descubrir que el reto no era tan descabellado, sino que cuenta con una línea narrativa posible, respetando también el contenido.
En lo que está a la altura de su referente es en la sordidez, tanto física como moral. Los diálogos golpean en su brutalidad pero también hay imágenes muy difíciles.
Es imposible negar que lo que cuenta ocurrió.
Difícil olvidar que mucho de lo que después ha ocurrido en nuestro país, es consecuencia de esos años donde los valores desaparecieron totalmente frente a la codicia y la falta de respeto más absoluta por el ser humano.
Años en que la pobreza era sinónimo de estupidez, y convertía a sus víctimas de forma inmediata en carne de esclavitud, fuese esta sexual o laboral.
Años de continua juerga sin límites en la que todo valía y que parecía que nunca iban a terminar. Terminaron. Y dejaron en el camino mucho dolor, no precisamente de los culpables.
Chirbes habla de ello sin límites ni velos ni excusas. Eso sí, con mucha amargura.
También habla de la casi imposibilidad de mantenerse al margen.
Es difícil, una vez más, no sentir vómitos ante estas personas que hoy nos parecen tan lejanas, tan monstruosas, y que tuvimos tan cerca, e incluso pudimos llegar a admirar.
Chirbes también nos obliga a mirarnos a nosotros mismos.
Esta producción es visualmente interesante. Consigue, como he dicho antes, encontrar una adecuada línea narrativa que permite estructurar los monólogos interiores que componen la novela.
Sin embargo hay aspectos que no terminan de redondearse y lastran la propuesta:
En primer lugar hay un problema con los tiempos, que no están bien transmitidos, ni ese largo día que es el eje central, ni el salto al pasado con Leonor o la primera escena.
Pero sobre todo, tengo un problema con el protagonista. Gran parte del texto está narrado por Sebastian, en un nivel interior difícil. Cesar Sarachu me había entusiasmado en Reikiavik. Sin embargo, en este caso, me parece que su interpretación está constantemente en un engolamiento que distancia, que no hacen creíbles textos densos, hermosos pero difíciles de trasladar. Está bien en algunas de las escenas dialogadas, pero en su affaire con Liliana no tiene salvación. Cuando una parte tan grande del peso de una obra recae en un intérprete, este tiene que ser perfecto. Lamento decir que no es el caso. Alguna otra descordinación actoral me hace pensar más en un error de dirección, pero en ninguno de los casos tiene tanta importancia como en el de Sarachu. Una verdadera pena porque estoy seguro de su capacidad, que en momentos asoma.
En la orilla es un proyecto importante y loable.
A mi entender, ya lo he dicho, no del todo conseguido. Hay llenos y aplausos así que, como ya he dicho otras veces, probablemente el problema sea mío.
Lo peor, por otro lado, es pensar que es teatro histórico, real, sobre unos tiempos en los que todos fuimos partícipes.

Público

viernes, 5 de mayo de 2017

CINE: Z, LA CIUDAD PERDIDA de James Gray

USA 2017
Charlie Hunnam. Robert Pattinson. Sienna Miller. Tom Holland. Angus Macfayden

Yo soy de Sesión de Tarde y de Sábado Cine.
También de La Isla del Tesoro.
Sí, muy modernos todos y con ganas de experimentar.
Pero donde esté una de esas historias que te hacen vivir en ellas durante los horas, que te generan esa emoción de compartir con los protagonistas su epopeya, que se quite lo demás.
Gray es algo tan extraño hoy día como un clásico.
No digo que otros compañeros de generación como Fincher o Nolan no se dediquen con solvencia y sin experimentos al sano oficio de contarnos historias, pero ninguno de ellos tiñe su cine con esa pátina de clasicismo que parece acompañar todos los fotogramas de este director.
Es evocador.
Como profundamente evocadora es la imagen que, acompañando al título, abre la cinta. Esos indígenas en la sombra de una fogata, algo que puede ser tanto un sueño como un recuerdo, que está lejos aun de lo que viene a continuación, pero que será sin embargo, el destino.
En la época digital, la única forma de recrear aquellas sensaciones de antaño y transmitírnoslas es volver a los orígenes, a esos rodajes reales, gracias a lo cual, Gray consigue hacernos compartir de una forma casi física la experiencia de sus protagonistas.
Un joven militar, ansioso de reconocimiento para borrar las huellas de un padre poco edificante, se ve embarcado en la aventura de cartografiar las tierras entre Bolivia y Brasil para mediar en la determinación de la frontera. Es en ese primer viaje cuando queda ya atrapado por la fiebre de la jungla, por la necesidad de conocer lo que se esconde en ese paraje desconocido, en ese territorio inexplorado por el hombre blanco, intentar comprender.
Después vendrán otros dos, muy diferentes entre ellos, con la Primera Guerra Mundial en medio, en toda su crueldad.
Percy es por tanto un personaje obsesionado, pero no en los niveles de locura, sino capaz de la renuncia, porque también tiene una preciosa historia de amor con una mujer adelantada a su tiempo, una excelente cómplice, y tres hijos.
Gray, como hubiesen hecho Huston o Ford, consigue equilibrar a la perfección los dos niveles. Vibramos con la aventura, nos sentimos en la selva, pero también nos emocionamos con sus etapas de regreso.
Épico e íntimo.
La realización, de una delicada fluidez, fusiona de alguna manera ambos mundos, que en ningún momento llegan a chocar, hasta alcanzar ese final inolvidable.
Grey había adaptado a Dostoievski en un excelente melodrama, Two Lovers. También el El Sueño de Ellis, recurrió a una de esas historias de siempre, grande. Que se asomase al género de aventuras era sólo cuestión de que se decidiese a afrontar un rodaje como este. Como en las cintas previas, también consigue que sus actores tengan un aura de las estrellas de antaño, aunque no lo sean ahora; de hecho no conocía a Hunnam, el protagonista, pero me sorprende su simpatía, su carisma y su capacidad dramática, a Sienna Miller si la había visto en alguna ocasión pero nunca me había trasladado tal entidad; Pattinson hace tiempo que dejó de ser el chico de Crepúsculo.
La verdad es que me alegra  mucho que la crítica haya recibido con este fervor una cinta que no busca demostrar estilo, transmitir un mensaje, sentar cátedra sobre nuevos modelos de narración, epatar...... sino que es simplemente cine de siempre.
Y volviendo al inicio. Evocador. Pero ojo, no confundir con un ejercicio retro, el que el otro día comentaba hablando de La La Land. Esta no es "la moderna película de aventuras hecha como las de antes" sino que es una muy buena película en si misma, sin necesidad de excusas. Excelente muestra de cine.
Por intentar aclarar mi punto de vista, "retro" es un adjetivo que define al producto ( película ), mientras que "evocador" se refiere a la sensación que produce en nosotros, algo mucho más difícil. No es alguien que se disfraza de época, sino algo que nos lleva a viajar allí de nuevo y consigue resucitar lo que sentíamos entonces.
Evocador, de aquellas tardes y noches de cine en las que tanto disfrutamos.
De ese deseo ingenuo de vernos sorprendidos.
De la propia ingenuidad, porque aun quedaba mucha vida.
A veces la nostalgia es algo muy agradable..

Público

martes, 2 de mayo de 2017

NOVELA: UNA TEMPORADA EN EL PURGATORIO de Dominick Dunne

Libros del Asteroide
348 páginas

Hace años, cuando vivía en Los Ángeles, compré en un viaje uno de esos libros de aeropuerto: sinónimo de quedarse sin lectura antes de emprender un largo vuelo, pánico escénico a tener que conformarme con el Ronda Iberia, comprar en la librería del aeropuerto cualquier cosa que me parezca legible para salir del apuro....
En dos ocasiones, que recuerde, el resultado fue un premio. Una de ellas, El corazón del tártaro por la que valoré como se merece a Rosa Montero.
Otra, People like us de Dominick Dunne. Con portada colorista en edición de bolsillo.
Creo recordar que en la que se supone es la novela más reconocida de este autor, Las dos señoras Grenville, uno de los personajes es Truman Capote o tiene alguna presencia.
No sé nada de Dominick Dunne ( al margen de las notas de la solapa del libro y de que escribe muy bien ). Sí, que es periodista. Pero emparentarlo con el autor de A sangre fría ( de quien sí sabemos mucho ) sería un exceso. Además de que todavía nadie, en mi opinión  ha emulado esa crónica criminal.
Pero lo cierto es que parece ser que inauguró un género donde cronista y escritor podían convivir, incluso en aquellos temas hasta entonces más propios de las páginas de sociedad.
Ese es el escenario de las novelas de Dunne que he leído y por supuesto de esta: la alta sociedad americana, su estructura de clases y su contraste con el resto del universo. Su flexible moral y su distancia de la realidad.
En este caso, el protagonista es un muchacho de menos posibilidades ( narrador de dos de las tres partes del libro ) y su antagonista, un joven de una familia de nuevos ricos católicos, una especie de adonis sin mácula visible, casi un futuro Kennedy .
La amistad desigual entre ellos, la admiración más absoluta, hasta la abducción, la entrega. Todo ello crea una relación enfermiza que encaja con las relaciones generales de una familia casi mitológica, con los pecados y lacras que ya abundaban en el Olimpo.
Son esos pecados los que hacen derivar la narración hacia el género negro. Pero sin que ello le haga perder su carácter de crónica. En este nivel, somos testigos del rechazo de la aristocracia tradicional hacia la nueva aristocracia del dinero, marcada también con conflictos religiosos; en el oscuro, nos empapamos de la relación malsana entre ambos jóvenes y nos llega a fascinar esa criatura de monstruo hermoso e inconsciente. Hay mucho retazo de historia en quienes asumen su posición y a quienes termina destrozando la hipocresía, en quienes viven con una especie de contagio fascinado y entre quienes sólo alcanza el miedo.
Una temporada en el purgatorio está muy bien escrita. No es fácil encajar la epopeya íntima de cada personaje con el paisaje coral lleno de detalles definitorios; tampoco es fácil retratar este colectivo sin caer en la excesiva ironía o el brochazo. Ambos peligros se superan con creces, posiblemente aquí esté patente la capacidad periodística de su autor.
Pero además,, como ocurría en sus otras novelas que he leído, es entretenidísima. Difícil de abandonar.
No se si Dunne está considerado como un autor importante o como un derivado cercano al best seller. Sería un error. Es un muy buen escritor. Lo frívolo es el fondo real de sus obras, pero estas, en si mismas, no tiene nada de frivolidad.
Quiero señalar la labor de algunas editoriales que, en los últimos años, están contribuyendo a una visión más plural de la literatura y a ampliar el catálogo de autores conocidos, con muchos que, de otra manera, sería difícil conocer.
Valorar por tanto la labor de Libros del Asteroide, con Druon, Banfly y muchos más entre sus libros, hermosos ejemplares por dentro y por fuera. Gracias.

Público